Cómo conservar té en casa

La mayoría de los tés deben conservarse en un recipiente hermético, alejado de la luz directa, la humedad y los olores fuertes que puedan alterar su aroma.

Los tés verdes y blancos son especialmente sensibles y se recomienda consumirlos dentro de los meses siguientes a su compra para disfrutar todo su frescor.

Los tés de guarda, como el Pu Er Sheng, siguen reglas distintas: se benefician de cierta ventilación y humedad controlada para evolucionar con el tiempo.