Cómo catar un té
Catar un té comienza por observar la hoja seca: su forma, su color y su aroma antes de la infusión.
Durante la preparación, se presta atención al aroma que se libera, al color de la infusión y a la textura en boca: ligera, untuosa, astringente o suave.
Finalmente, el post-gusto —lo que permanece después de tragar— es uno de los elementos más reveladores de la calidad de un té.